22 No vi ningún santuario en la ciudad, porque el Señor, el Dios todopoderoso, es su santuario, y también el Cordero.21.22 Ez 11.16. En Israel, la presencia de Dios estaba significada por el santuario o parte central del templo. En la nueva Jerusalén no hay templo, porque Dios mismo está presente, y también el Cordero. Véase Jn 1.51 n., y cf. Jn 2.19-21.