1 Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva;21.1 Esta visión concluye la sección que describe el juicio de Dios (17.1—21.1) y prepara la siguiente y última sección del libro (21.2—22.5). Cielo nuevo y tierra nueva: Is 65.17; 66.22; 2 P 3.13; cf. Gn 1.1. porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir,21.1 Cf. Ap 20.11. y también el mar.21.1 El mar: símbolo del caos primitivo (Gn 1.1-2), y del poder que se opone a Dios.
(21.2—22.5)
2 Vi la ciudad santa,Is 52.1. la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo,21.2 La nueva Jerusalén: Ap 3.12; cf. Gl 4.26; Heb 12.22. de la presencia de Dios. Estaba arreglada como una novia vestida para su prometido.21.2 Ap 19.7-8; cf. Is 61.10.3 Y oí una fuerte voz que venía del trono, y que decía: «Aquí está el lugar donde Dios vive con los hombres.21.3 Ez 37.27; cf. Lv 26.11-12. El lugar donde Dios vive con los hombres: Lit. la tienda de Dios con los hombres; alusión a la Tienda del Encuentro, o tabernáculo, que en el AT simboliza la presencia de Dios en medio de su pueblo (Ex 40). Véase Jn 1.14 nota. Vivirá con ellos, y ellos serán sus pueblos,21.3 Sus pueblos: Algunos mss. dicen su pueblo. y Dios mismo estará con ellos como su Dios.21.3 Cf. Is 7.14; Jer 11.4; 30.21-22; Ez 36.28; Zac 8.8. Algunos mss. omiten como su Dios.4 Secará todas las lágrimas de ellos,21.4 Ap 7.17; cf. Is 25.8. y ya no habrá muerte,21.4 Is 25.8; 1 Co 15.25-26,54-55. ni llanto, ni lamento, ni dolor;Is 35.10;65.19. porque todo lo que antes existía ha dejado de existir.»
5 El que estaba sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas.» Y también dijo: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.»