8 Cada uno de los cuatro seres vivientes tenía seis alas, y estaba cubierto de ojos por fuera y por dentro.4.6-8 Los seres vivientes evocan a los «seres alados» de Ez 1.4-21; 10.1-14, y a los «seres como de fuego» de Is 6.1-7; cf. los seres alados del arca de la alianza (Ex 25.17-22; 1 S 4.4; Sal 80.1 [2]). Aquí pueden simbolizar a las criaturas angélicas. Y ni de día ni de noche dejaban de decir:
«¡Santo, santo, santo es el Señor,
Dios todopoderoso,Is 6.3.
el que era y es y ha de venir!»