12 El cuarto ángel tocó su trompeta, y fue dañada la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas. De modo que una tercera parte de ellos quedó oscura,8.12 Cf. la plaga de la oscuridad, de Ex 10.21-23; cf. también Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31 (3.4); 3.15 (4.15); Sab 17.2-20. y no dieron su luz durante la tercera parte del día ni de la noche.
13 Luego miré, y oí un águila8.13 Águila: La palabra griega también puede significar buitre, ave que simboliza muerte y destrucción. que volaba en medio del cielo y decía con fuerte voz: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las trompetas que van a tocar los otros tres ángeles!»8.13 Los castigos de las siguientes trompetas van a afectar directamente a las personas, pero también se hablará de la actuación salvadora de Dios (11.15-18).