28 De la misma manera deben los esposos amar a sus esposas como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa, se ama a sí mismo. 29 Porque nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida, como Cristo hace con la iglesia,5.29 La imagen de la iglesia como esposa y cuerpo de Cristo (vv. 29-30) se apoya en la cita del v. 31.30 porque ella es su cuerpo. Y nosotros somos miembros de ese cuerpo.5.30 Ro 12.5; 1 Co 6.15; 12.27; Col 1.18.31 «Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona.»Gn 2.24.32 Aquí se muestra cuán grande es el designio secreto5.32 Designio secreto: Véase Ef 1.9 n. de Dios. Y yo lo refiero a Cristo y a la iglesia.5.32 El sentido parece ser que el texto de Gn 2.24 adquiere su significado más profundo cuando se lo refiere a la relación entre Cristo y la iglesia, que a su vez es modelo de la relación entre los esposos.33 En todo caso, que cada uno de ustedes ame a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete al esposo.