25 Los lavaré con agua pura,36.25 En un país como Palestina, donde la sequía era una de las más terribles plagas (cf. 1 R 17.1; 18.5; Jl 1.9-12,17-20), el agua llegó a ser uno de los símbolos por excelencia de la vida (cf. Ez 47.1-12). El agua era también instrumento de purificación, como lo atestiguan las numerosas aspersiones y abluciones que se practicaban en el culto (cf. Lv 14.8-9; 15.1-18; Mc 7.3-4). Sin embargo, la purificación y la renovación anunciadas aquí por Ezequiel superarán en eficacia a todos los ritos antiguos. los limpiaré de todas sus impurezas, los purificaré del contacto con sus ídolos; 26 pondré en ustedes un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Quitaré de ustedes ese corazón duro como la piedra y les pondré un corazón dócil.36.26 Cf. Sal 51.10(12); Is 44.3; Ez 18.31.27 Pondré en ustedes mi espíritu, y haré que cumplan mis leyes y decretos;36.25-27 Ezequiel había repetido incansablemente que el pueblo de Israel se había vuelto impuro a causa de sus pecados e idolatrías. Ahora anuncia un tiempo en que el Señor va a intervenir para transformar interiormente a su pueblo y limpiarlo de todas sus impurezas. La idea de la total transformación interior se expresa con la imagen del corazón y del espíritu nuevos, mientras que el simbolismo del agua pura pone de relieve la profundidad y eficacia de esa acción purificadora. Véase Ez 2.2 nota, y cf. Jer 31.31-33; Ro 8.5-6; Gl 5.22-25; 1 Jn 3.24.
Publicidade
Ezequiel 36
Estes versículos te tocaram? Ore agora!
+581 estão orando agora.
Junte-se à corrente de oração.