12 Así también, Jesús sufrió la muerte fuera de la ciudad, para consagrar al pueblo por medio de su propia sangre.13.11-12 Cf. Lv 16. En el rito anual del perdón, no se comían los restos de los animales sacrificados por el pecado, sino se quemaban fuera del campamento, o sea, fuera del recinto sagrado, donde no contaminaran más al pueblo (cf. Nm 5.1-4), ya que el pecado del pueblo había sido trasladado simbólicamente a ellos (Lv 16.27; véase Heb 9.7 n.). El autor de Heb relaciona este simbolismo con la muerte de Jesús fuera de la ciudad de Jerusalén (Lit. fuera de la puerta, o de las murallas), como sacrificio por los pecados. Cf. Jn 19.7-20 y paralelos.