6 Dios el Señor dispuso entonces que una mata de ricino4.6 Una mata de ricino: La identificación de esta planta no es del todo segura; la palabra hebrea también se ha traducido por hiedra o calabacera. Al igual que el pez y la tempestad, es un instrumento en las manos de Dios para hacer recapacitar a su profeta. Véase Jon 1.4 n. creciera por encima de Jonás, y que su sombra le cubriera la cabeza para que se sintiera mejor. Jonás estaba muy contento con aquella mata de ricino. 7 Pero, al amanecer del día siguiente, Dios dispuso que un gusano picara el ricino, y este se secó. 8 Cuando el sol salió, Dios dispuso que soplara un viento caliente del este,4.8 Un viento caliente del este: Véase Os 12.1(2) n. y como el sol le daba a Jonás directamente en la cabeza, él sintió que se desmayaba, y quería morirse.
—Más me vale morir que seguir viviendo —decía.
9 Pero Dios le contestó:
—¿Te parece bien enojarte así porque se haya secado la mata de ricino?
—¡Claro que me parece bien! —respondió Jonás—. ¡Estoy que me muero de rabia!
10 Entonces el Señor le dijo:
—Tú no sembraste la mata de ricino, ni la hiciste crecer; en una noche nació, y a la otra se murió. Sin embargo le tienes compasión. 11 Pues con mayor razón debo yo tener compasión de Nínive, esa gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil niños inocentes4.11 Niños inocentes: Lit. personas que no saben distinguir su derecha de su izquierda, es decir, que aún no tienen uso de razón. Cf. Dt 1.39; Is 7.15-16. y muchos animales.4.11 El relato concluye afirmando una vez más la misericordia de Dios, que es el tema presente en todo el libro. Dios tiene misericordia del profeta rebelde, de los marineros, de los ninivitas y aun de los animales; o sea, que su misericordia alcanza no sólo a Israel, sino también a las naciones paganas, e incluso a una ciudad como Nínive, símbolo de violencia y crueldad (cf. Nah 3.1-4).