6 Y el Señor Dios dispuso que una planta4:6 Posiblemente, un ricino, y así en los vers. 7, 9 y 10 creciera sobre Jonás para que hiciera sombra sobre su cabeza y lo librara de su incomodidad. Y Jonás se alegró grandemente por la planta4:6 Posiblemente, un ricino, y así en los vers. 7, 9 y 10. 7 Pero Dios dispuso que un gusano al rayar el alba del día siguiente atacara la planta, y esta se secó. 8 Y sucedió que al salir el sol, dispuso Dios un sofocante viento solano, y el sol hirió la cabeza de Jonás y él desfallecía, y deseaba con toda su alma morir, diciendo: Mejor me es la muerte que la vida.
9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tienes acaso razón para enojarte por causa de la planta? Y él respondió: Tengo razón para enojarme hasta la muerte. 10 Y dijo el Señor: Tú te apiadaste de la planta por la que no trabajaste ni hiciste crecer, que nació4:10 Lit., fue en una noche4:10 Lit., hijo de una noche y en una noche4:10 Lit., hijo de una noche pereció, 11 ¿y no he de apiadarme yo de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir entre su derecha y su izquierda, y también muchos animales?