Muerte de Lázaro
1 Había un hombre enfermo que se llamaba Lázaro, natural de Betania,11.1 Betania: población a unos 3 km. al oriente de Jerusalén (cf. v. 18), no la mencionada en Jn 1.28. el pueblo de María y de su hermana Marta.Lc 10.38-39.2 Esta María, que era hermana de Lázaro, fue la que derramó perfume sobre los pies del Señor y los secó con sus cabellos.11.2 Cf. Jn 12.3.3 Así pues, las dos hermanas mandaron a decir a Jesús:
—Señor, tu amigo querido está enfermo.
4 Jesús, al oírlo, dijo:
—Esta enfermedad no va a terminar en muerte, sino que ha de servir para mostrar la gloria de Dios, y también la gloria del Hijo de Dios.
5 Aunque Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro, 6 cuando le dijeron que Lázaro estaba enfermo se quedó dos días más en el lugar donde se encontraba. 7 Después dijo a sus discípulos:
—Vamos otra vez a Judea.11.7 En este momento, Jesús y sus discípulos se encontraban en Perea, al oriente del río Jordán (Jn 10.40).
8 Los discípulos le dijeron:
—Maestro, hace poco los judíos de esa región trataron de matarte a pedradas,Jn 8.59;10.31. ¿y otra vez quieres ir allá?
9 Jesús les dijo:
—¿No es cierto que el día tiene doce horas? Pues si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz que hay en este mundo; 10 pero si uno anda de noche, tropieza, porque le falta la luz.Jn 12.35.
11 Después añadió:
—Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero voy a despertarlo.
12 Los discípulos le dijeron:
—Señor, si se ha dormido, es señal de que va a sanar.
13 Pero lo que Jesús les decía es que Lázaro había muerto, mientras que los discípulos pensaban que se había referido al sueño natural.11.11-13 Tanto en hebreo como en griego se usa el término «dormirse» para designar la muerte. Véase, además, Jn 3.3-4 n.14 Entonces Jesús les dijo claramente:
—Lázaro ha muerto.