2-4 El diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la idea de traicionar a Jesús. Jesús sabía que había venido de Dios, que iba a volver a DiosJn 16.28. y que el Padre le había dado toda autoridad;13.2-4 Jn 3.35; 10.18; cf. también Mt 11.27; 28.18; Lc 10.22. así que, mientras estaban cenando,13.2-4 Aunque esta cena coincide en varios aspectos con la cena de Pascua narrada en los sinópticos (Mt 26.17-29 y paralelos), en Jn no tiene el carácter de cena de Pascua (véase 13.1 nota). se levantó de la mesa, se quitó la capa y se ató una toalla a la cintura. 5 Luego echó agua en una palangana y se puso a lavar los pies de los discípulos13.5 Lavar los pies a su señor era oficio reservado a los esclavos no judíos. Cf. 1 S 25.41. y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
14 Pues si yo, el Maestro y Señor, les he lavado a ustedes los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros.13.14 Además del ejemplo de humildad y servicio fraterno (cf. 1 Ti 5.10), puede verse en este gesto una indicación simbólica de la humillación y entrega de Cristo hasta la muerte (cf. Flp 2.6-8).15 Yo les he dado un ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo que yo les he hecho.13.12-15 Mt 20.26-28; Mc 10.43-45; Lc 22.26-27; Flp 2.5-8; 1 P 2.21.