25 Oh Padre justo, los que son del mundo no te conocen; pero yo te conozco,17.25 Sobre conocer, véase Jn 17.3 n. y estos también saben que tú me enviaste. 26 Les he dado a conocer quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en ellos, y para que yo mismo esté en ellos.»17.26 Cf. Mt 11.27; Jn 1.18; 14.9.