18 Por esto, los judíos tenían aún más deseos de matarlo, porque no solamente no observaba el mandato sobre el sábado, sino que además se hacía igual a Dios al decir que Dios era su propio Padre.5.17-18 Cf. Jn 10.30,33. Los rabinos admitían que Dios, no obstante haber reposado el día séptimo (Gn 2.2-3; Ex 20.11), continuaba aún su trabajo, especialmente el de dar vida y juzgar (cf. vv. 21-22).
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