37 El maestro de la ley contestó:
—El que tuvo compasión de él.10.37 Es irónico ver cómo el maestro de la ley, impedido por sus tradiciones para considerar como «prójimo» a uno de Samaria, no se digna contestar directamente con las palabras «el samaritano», pero tampoco puede evadir la respuesta obvia.
Jesús le dijo:
—Pues ve y haz tú lo mismo.