11 Y se oyó una voz del cielo, que decía: «Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido.»1.11 Mi Hijo amado: también puede entenderse como mi único Hijo. A quien he elegido: o a quien he preferido. Cf. Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; sobre la alusión a estos pasajes, véase Mt 3.17 n. Nótese también Mt 12.18; Mc 9.7; Lc 9.35; 2 P 1.17.
Jesús en el desierto
(Mt 4.1-11; Lc 4.1-13)