11 Jesús les dijo:
—El que se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera; 12 y si la mujer deja a su esposo y se casa con otro, también comete adulterio.10.11-12 Mt 5.32; 19.9; Lc 16.18; 1 Co 7.10-11. Este evangelio, que parece haber sido dirigido a lectores romanos o que vivían bajo las leyes de Roma, incluye el caso de una mujer que se divorcia de su esposo, lo cual era permitido por la ley romana pero no por la ley mosaica. Se divorcia de (v. 11) y deja a (v. 12) son traducciones de una misma palabra griega.