15 —Y ustedes, ¿quién dicen que soy? —les preguntó.
16 Simón Pedro le respondió:
—Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.16.16 Cf. Jn 6.68-69. El Mesías: título hebreo equivalente al griego Cristo; ambas palabras significan «ungido», «consagrado». Véase Índice temático.
17 Entonces Jesús le dijo:
—Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque esto no lo conociste por medios humanos, sino porque te lo reveló mi Padre que está en el cielo. 18 Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra16.18 Piedra: también puede traducirse por roca; en griego hay un juego de palabras entre petros «piedra, roca», usada aquí como nombre propio (castellanizado Pedro), y petra «roca, peña» (traducida roca en Mt 7.24-25). Probablemente Jesús usó la forma aramea kefá (Cefas; cf. Jn 1.42; 1 Co 1.12; Gl 2.9), que significa tanto «roca» como «piedra». voy a construir mi iglesia;16.18 Iglesia: En los evangelios esta palabra sólo aparece aquí y en Mt 18.17. En 16.18 designa al nuevo pueblo de Dios, al pueblo mesiánico. Este término es muy frecuente en otros libros del NT. Véase Índice temático. Cf. Ef 2.20. y ni siquiera el poder de la muerte16.18 El poder de la muerte: Lit. las puertas del Hades, el lugar de los muertos. Véase Reino de la muerte en el Índice temático. podrá vencerla. 19 Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que tú ates aquí en la tierra, también quedará atado en el cielo, y lo que tú desates aquí en la tierra, también quedará desatado en el cielo.16.19 Mt 18.18; cf. Jn 20.23. Llaves: símbolo de la autoridad del mayordomo para cerrar y abrir, con probable alusión a Is 22.15-25. Atar y desatar son términos que empleaban los rabinos con el sentido de excluir y admitir, respectivamente.