La parábola de la oveja perdida
10 »No desprecien a ninguno de estos pequeños. Pues les digo que en el cielo los ángeles de ellos están mirando siempre el rostro de mi Padre celestial.18.10 En el judaísmo se decía que sólo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús señala que a los pequeños se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Índice temático.,18.10 Algunos mss. añaden el v. 11: Porque el Hijo del hombre vino a salvar lo que se había perdido, probablemente insertado por influencia de Lc 19.10.