32 Entonces el rey lo mandó llamar, y le dijo: "¡Malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. 33 Pues tú también debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti." 34 Y tanto se enojó el rey, que ordenó castigarlo hasta que pagara todo lo que debía.18.34 Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.
35 Jesús añadió:
—Así hará también con ustedes mi Padre celestial, si cada uno de ustedes no perdona de corazón a su hermano.Mt 6.14-15.