8 »Por eso, si tu mano o tu pie te hacen caer en pecado, córtatelos y échalos lejos de ti; es mejor que entres en la vida manco o cojo, y no que con tus dos manos y tus dos pies seas arrojado al fuego eterno. 9 Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácatelo y échalo lejos de ti; es mejor que entres en la vida con un solo ojo, y no que con tus dos ojos seas arrojado al fuego del infierno.18.8-9 Exageración intencional; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: Véase Mc 9.43 nota.
La parábola de la oveja perdida
(Lc 15.3-7)