29 »¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que construyen los sepulcros de los profetas y adornan los monumentos de los justos,23.29 Los estudios arqueológicos indican que fue precisamente cerca del tiempo de Jesús, cuando en Palestina empezaron a construirse monumentos funerarios para honrar a los profetas.30 y luego dicen: "Si nosotros hubiéramos vivido en tiempos de nuestros antepasados, no habríamos tomado parte en la muerte de los profetas." 31 Ya con esto, ustedes mismos reconocen que son descendientes de los que mataron a los profetas.23.31 Descendientes: Lit. hijos. Entra aquí en juego el doble sentido de esta palabra: el de la relación filial propiamente dicha y el de mostrar una persona las cualidades de otras, en este caso de los antepasados. Lc 11.48 utiliza el segundo sentido.32 ¡Terminen de hacer, pues, lo que sus antepasados comenzaron!
33 »¡Serpientes! ¡Raza de víboras! ¿Cómo van a escapar del castigo del infierno?23.33 Cf. Mt 3.7; 12.34; Lc 3.7.