Pular para o conteúdo
Publicidade

Mateus 26

48 Judas, el traidor, les había dado una contraseña, diciéndoles: «Al que yo bese, ese es; arréstenlo.» 49 Así que, acercándose a Jesús, dijo:

¡Buenas noches, Maestro!

Y lo besó.26.48-49 El beso en la mejilla era un saludo de respeto que un discípulo daba al rabino a quien reconocía como maestro.

Veja também