5 Luego el diablo lo llevó a la santa ciudad de Jerusalén, lo subió a la parte más alta del templo4.5 Jerusalén: la ciudad más sagrada para los judíos, donde estaba el templo (véase Índice temático).6 y le dijo:
—Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo; porque la Escritura dice:
"Dios mandará que sus ángeles te cuiden.
Te levantarán con sus manos,
para que no tropieces con piedra alguna."4.6 Sal 91.11-12, promesa hecha a los que confían en el Señor, no a quienes lo pongan a prueba (v. 7).
7 Jesús le contestó:
—También dice la Escritura: "No pongas a prueba al Señor tu Dios."4.7 Dt 6.16. Hacer lo que el diablo indicaba sería poner a Dios a prueba.