Sal y luz del mundo
13 »Ustedes son la sal de este mundo. Pero si la sal deja de estar salada, ¿cómo podrá recobrar su sabor? Ya no sirve para nada, así que se la tira a la calle y la gente la pisotea.5.13 Mc 9.50; Lc 14.34-35. Este dicho supone el gran aprecio que se tenía por la sal(cf. Eclo 39.26-27), pues además de servir para dar sabor (cf. Job 6.6) y conservar los alimentos(cf. Bar 6.27), se usaba en diversas ceremonias religiosas (cf. Lv 2.13; véase Nm 18.19 n.). Cuando no era pura, caso frecuente entonces, podía perder su sabor.
14 »Ustedes son la luz de este mundo.5.14 Jn 8.12; 9.5; Flp 2.15. Según Is 49.6, Israel es «luz de las naciones». Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. 15 Ni se enciende una lámpara5.15 Lámpara: de las que ardían con aceite de oliva. para ponerla bajo un cajón;5.15 Cajón: Lit. medida, recipiente usado para medir granos. antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.5.15 La casa: Las casas de la gente humilde, que generalmente tenían sólo una pieza, podían iluminarse con una sola lámpara.,5.15 Mc 4.21; Lc 8.16; 11.33.16 Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.5.16 Cf. 1 P 2.12.