3 Jesús lo tocó con la mano, y dijo:
—Quiero. ¡Queda limpio!
Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.8.2-3 Lepra: enfermedad repugnante de la piel; la persona enferma era considerada ritualmente impura y, por tanto, sanarla significaba también limpiarla, o dejarla ritualmente limpia. A cualquiera que tocaba a un leproso se le consideraba impuro (cf. Lv 5.3); sin embargo, Jesús lo tocó con la mano para sanarlo.