20 Entonces una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre,9.20 Derrames de sangre: hemorragias causadas por una irregularidad menstrual, que hacía a la mujer ritualmente impura (cf. Lv 15.25-30). se acercó a Jesús por detrás y le tocó el borde de la capa. 21 Porque pensaba: «Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.» 22 Pero Jesús se dio la vuelta, vio a la mujer y le dijo:
—Ánimo, hija, por tu fe has sido sanada.
Y desde aquel mismo momento quedó sana.