14 y durante doce años, es decir, desde aquel día del año veinte en que el rey Artajerjes me nombró gobernador de la región de Judá hasta el año treinta y dos de su reinado, ni yo ni mis colaboradores hicimos uso de la pensión que me correspondía como gobernador.5.14 Nehemías fue gobernador de la región de Judá en dos ocasiones (cf. 13.6). Su primer período duró doce años (445-433 a.C.).15 En cambio, los gobernadores que estuvieron antes que yo, fueron una carga para el pueblo, pues diariamente cobraban cuarenta monedas de plata para comida y vino. Además, sus empleados oprimían al pueblo. Pero yo no lo hice así, por respeto a Dios.5.15 Según la ley persa, los gobernadores podían cobrar impuestos al pueblo para sufragar los gastos administrativos y personales (v. 18). Pero Nehemías rechazó esa posibilidad por dos razones: por su respeto a Dios y por su gran compasión hacia el pueblo (vv. 14, 18).16 Por otra parte, cumplí con mi tarea de reconstruir la muralla de la ciudad, y no adquirí terrenos. En cuanto a mis empleados, todos ellos tomaron parte en el trabajo. 17 A mi mesa se sentaban hasta ciento cincuenta personas, tanto judíos del pueblo como funcionarios del gobierno, sin contar a los que venían a visitarnos de las naciones vecinas. 18 Y lo que se preparaba diariamente por mi cuenta, era: un buey y seis de las mejores ovejas, y aves; y cada diez días había vino en abundancia. A pesar de esto, nunca reclamé la pensión que me correspondía como gobernador, porque ya era excesiva la carga que pesaba sobre este pueblo. 19 ¡Tómame en cuenta, Dios mío, para mi bien, todo lo que he hecho por este pueblo!5.19 En los relatos de Nehemías se intercalan varias oraciones breves, que se caracterizan por expresiones como «tómame en cuenta» o «acuérdate de mí» (cf. 13.14,22,31). En ellas se destacan, además, las acciones de Nehemías a favor del pueblo judío.