El evangelio, poder de Dios
16 No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios1~Co 1.18. para que todos los que creen alcancen la salvación,1.16 Pablo menciona brevemente, en los vv. 16-17, un tema que desarrollará con más amplitud en el resto de la carta (cf. sobre todo 3.21—4.25). Para Pablo, creer incluye el hecho de que el hombre acepta, con todo su ser, la iniciativa salvadora de Dios, realizada por medio de Jesucristo. Esta fe incluye la obediencia (v. 5), se muestra especialmente en las tribulaciones (2 Ts 1.4) y es activa por medio del amor (Gl 5.6). Pablo opone con frecuencia esta fe a los hechos (u obras) del hombre (cf. Ro 9.32) o a la ley (cf. Ro 3.28), para indicar que el hombre no puede alcanzar la salvación por sus propios méritos sino como un don de Dios, ofrecido a todos. Cf. Jn 3.15-16; Ro 10.9-13. los judíos en primer lugar, pero también los que no lo son.1.16 En primer lugar: Dios había dado a los judíos las promesas (cf. Hch 13.46; Ro 3.1-2; 9.1—11.32).