Pular para o conteúdo
Publicidade

Romanos 8

15 Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud que los lleve otra vez a tener miedo, sino el Espíritu que los hace hijos de Dios.8.15 El Espíritu que los hace hijos de Dios: Mediante el Espíritu Santo, Dios hace hijos suyos a los creyentes (cf. Gl 4.5; Ef 1.5). Si estuvieran dominados por un espíritu de esclavitud, no tendrían confianza para acercarse sin miedo a Dios como Padre. Cf. 2 Ti 1.7. Por este Espíritu nos dirigimos a Dios, diciendo: «¡Abbá! ¡Padre!»8.15 Gl 4.6. ¡Abbá!: El griego ha tomado del arameo esta palabra, que significa «padre», y que caracterizaba la manera tan personal como Jesús se dirigía a Dios. Véase Mc 14.36 nota; cf. Lc 11.2.16 Y este mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio8.16 Y este mismo Espíritu... testimonio: otra posible traducción: Y este mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu. de que ya somos hijos de Dios. 17 Y puesto que somos sus hijos, también tendremos parte en la herencia que Dios nos ha prometido,8.15-17 Herencia: Véase Ef 1.11 n.; cf. Gl 3.29; 4.7; Ap 21.7. la cual compartiremos con Cristo, puesto que sufrimos con él para estar también con él en su gloria.

Veja também