8 Por eso, los que viven según las inclinaciones de la naturaleza débil no pueden agradar a Dios.
9 Pero ustedes ya no viven según esas inclinaciones, sino según el Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios vive en ustedes.8.9 1 Co 3.16; 6.19. El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.