14 Entonces las mujeres decían a Noemí:
—¡Alabado sea el Señor, que te ha dado hoy un nieto para que cuide de ti! ¡Ojalá tu nieto sea famoso en Israel! 15 Él te dará ánimos y te sostendrá en tu vejez, porque es el hijo de tu nuera, la que tanto te quiere y que vale para ti más que siete hijos.4.15 Para una mujer israelita, tener siete hijos era una bendición divina y un gran honor (Job 1.2; cf. 1 S 2.5; Jer 15.9).
16 Noemí tomó al niño en su regazo4.16 Tomó al niño en su regazo: No se trata de un acto de adopción (véase Gn 30.3 n.), sino del gesto de una persona que toma a su cargo el cuidado y la crianza de un niño. y se encargó de criarlo. 17 Al verlo, las vecinas decían:
—¡Le ha nacido un hijo a Noemí!
Y le pusieron por nombre Obed.4.17 Y le pusieron por nombre Obed: Se trata de un hecho inusual, ya que el nombre lo ponía la madre (cf. Is 7.14), y a veces el padre (cf. Lc 1.62-63), pero nunca las vecinas. Este fue el padre de Jesé y abuelo de David.