7 En aquellos tiempos había en Israel una costumbre: cuando uno cedía a otro4.7 La necesidad de hacer esta aclaración muestra que esta antigua costumbre había caído en desuso y ya no era comprendida cuando el relato recibió su forma final. el derecho de parentesco, o cuando se cerraba un contrato de compra-venta, el que cedía o vendía se quitaba una sandalia y se la daba al otro. De acuerdo, pues, con esta costumbre,
14 Entonces las mujeres decían a Noemí:
—¡Alabado sea el Señor, que te ha dado hoy un nieto para que cuide de ti! ¡Ojalá tu nieto sea famoso en Israel!
17 Al verlo, las vecinas decían:
—¡Le ha nacido un hijo a Noemí!
Y le pusieron por nombre Obed.4.17 Y le pusieron por nombre Obed: Se trata de un hecho inusual, ya que el nombre lo ponía la madre (cf. Is 7.14), y a veces el padre (cf. Lc 1.62-63), pero nunca las vecinas. Este fue el padre de Jesé y abuelo de David.
22 Obed fue el padre de Jesé, y Jesé fue el padre de David.4.18-22 El relato termina con esta genealogía del rey David, que está elaborada con nombres de los descendientes de Fares mencionados en 1 Cr 2.5-15. La misma lista se vuelve a encontrar, ligeramente modificada, en forma descendente, en Mt 1.3-6, y en forma ascendente, en Lc 3.32-33.