d) La promesa de liberación
(10.1—11.3)
1 Pídanle al Señor lluvias de primavera,
y el Señor, que produce los relámpagos,
las enviará en abundancia,
y a todos les dará hierba en el campo.10.1 El Señor, y no los baales, es el que gobierna la naturaleza y da fertilidad y vida a la tierra (cf. Dt 11.14; 28.12; Sal 135.7; Jer 14.22; Os 2.8[10]; Am 5.8-9). Esta plegaria tenía especial significación en momentos de crisis nacional.
2 La palabra de los ídolos es mentira,
y es falso lo que ven los adivinos.10.2 Los ídolos, o dioses familiares, se utilizaban para la adivinación (Jue 17.5; 18.14-20). Esta mención sugiere que dicha práctica pagana persistió entre los judíos aun después del exilio (cf. Mal 3.5), aunque estaba expresamente prohibida en Deuteronomio (Dt 18.9-14).
Sus predicciones son sueños sin sentido,
y sus palabras de consuelo están vacías.
Por eso el pueblo vaga como un rebaño,
y sufre por falta de un pastor.10.2 Cf. Jer 50.6-7; Ez 34.5-6; Mt 9.36; Mc 6.34.
3 Por eso dice el Señor:
«Mi furor se ha encendido contra los pastores,10.3 Los pastores y guías representan aquí a los reyes extranjeros que gobernaban y maltrataban al pueblo de Dios (cf. Ez 34.2). La imagen del pastor (v. 2) se utiliza en la Escritura para referirse a los reyes terrenos (Is 44.28; Jer 23.2-4), a Dios como rey (Ez 34.11-16; véase Sal 23.1 n.) y al Mesías (Ez 34.22-24; Jn 10.11-16; Heb 13.20; 1 P 5.4).
y castigaré a los guías de mi pueblo.»
El Señor todopoderoso, que cuida de su rebaño,
de los descendientes de Judá,
hará de ellos su fuerte caballo en la batalla.
4 De ellos saldrán la Piedra Angular,
la Estaca de Tienda y el Arco de Guerra.
De ellos saldrán todos los caudillos.10.4 La Piedra Angular, la Estaca de Tienda y el Arco de Guerra son figuras retóricas que representan a los gobernantes y guerreros que iban a surgir de los descendientes de Judá (v. 3). Simbolizan la futura estabilidad del pueblo de Dios.
5 Serán10.5 Serán: referencia a los habitantes de Judá (vv. 3-4). como soldados
que en la batalla pisan el barro de las calles;
lucharán, porque el Señor está con ellos,
y pondrán en vergüenza a los jinetes.
6 Dice el Señor:
«Yo daré fuerzas a los descendientes de Judá
y salvaré a los descendientes de José.10.6 La salvación del Señor alcanzará a Judá y a José, es decir, a los reinos del sur y del norte, respectivamente. Véase Sal 80.1-2(2-3) n.
Los guiaré de vuelta a su patria,
porque tengo compasión de ellos.
Volverán a ser como si yo nunca los hubiera rechazado,
pues yo soy el Señor su Dios,
que atiendo sus oraciones.
7 Efraín será como un soldado.
Su corazón se alegrará como con vino,
y al verlo se alegrarán también sus hijos.
¡Su corazón se alegrará a causa del Señor!
8 »Yo los llamaré y los reuniré,
porque los he salvado.
Volverán a ser tan numerosos
como lo fueron en otros tiempos.
9 Yo los dispersé entre las naciones
pero, aun estando lejos, se acordarán de mí,
y un día volverán con sus hijos.10.9 Volverán con sus hijos: texto probable. Heb. vivirán con sus hijos y volverán.
10 Los haré regresar de Egipto,
los traeré de Asiria,
los llevaré a Galaad y al Líbano,
y serán tantos que faltará lugar para ellos.10.10 Egipto y Asiria representan a los países donde los israelitas fueron exiliados (véase Os 11.11 n.). El Líbano y Galaad lindaban con el territorio de Israel al norte y al nordeste, respectivamente; en tiempos de la monarquía, los asirios tomaron posesión de esas tierras (cf. 2 R 15.29). Véase Índice de mapas.
11 Atravesarán el mar de Egipto,10.11 Egipto: texto probable. Heb. angustia.
cuyas olas heriré.
Secaré el Nilo hasta el fondo,
destruiré el orgullo de Asiria
y acabaré con el poder de Egipto.10.11 Aquí se compara la reunificación y salvación del pueblo de Dios (vv. 8-10) con el éxodo de Egipto (cf. Ex 14.22; Is 51.9-11).
12 Yo les daré fuerzas,
y avanzarán en mi nombre.
Yo, el Señor, doy mi palabra.»