16 Después de esto, los sobrevivientes de los mismos pueblos que lucharon contra Jerusalén irán año tras año a adorar al Rey, al Señor todopoderoso, y a celebrar la fiesta de las Enramadas.14.16 La fiesta de las Enramadas se celebraba poco antes de las lluvias de otoño (v. 17). Cf. Lv 23.39-43.17 Y si alguna de las naciones de la tierra no va a Jerusalén a adorar al Rey, al Señor todopoderoso, la lluvia no caerá en sus tierras. 18 Y si los egipcios no van, el Señor los castigará, del mismo modo que a cualquier otra nación que no vaya a celebrar la fiesta de las Enramadas. 19 Ese será el castigo de Egipto y de todas las naciones que no vayan a celebrar la fiesta de las Enramadas.
20 Ese día, hasta los cascabeles de los caballos llevarán la inscripción «Consagrado al Señor». Y los calderos del templo serán entonces tan sagrados como los tazones que están delante del altar.14.20 La inscripción «Consagrado al Señor» es la misma que llevaba el sumo sacerdote en la frente (Ex 28.36-38). El poder militar (los caballos) y aun los utensilios comunes de cocina estarán consagrados al Señor. Cf. Ro 14.6-8; 1 Co 10.31.21 Todos los calderos, en Jerusalén y en Judá, estarán consagrados al Señor todopoderoso. Quienes vayan a hacer un sacrificio, los usarán, y cocerán en ellos la carne de los animales ofrecidos. Ese día ya no habrá más comerciantes14.21 La exclusión de los comerciantes del templo elimina las transacciones comerciales que se realizaban en él. Cf. Mt 21.12-13. en el templo del Señor todopoderoso.