Advertencia contra doctrinas extrañas
3 Como te rogué al partir para Macedonia que te quedaras en Efeso para que instruyeras a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas, 4 ni prestaran atención a1:4 O, ni se ocuparan de mitos y genealogías interminables, lo que da lugar a discusiones1:4 O, especulaciones inútiles en vez de hacer avanzar el plan1:4 Lit., la administración o la dispensación; algunos mss. dicen: la edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.5 Pero el propósito1:5 O, la meta de nuestra instrucción1:5 Lit., nuestro mandamiento es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera1:5 Lit., no fingida. 6 Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería1:6 O, discusión, 7 queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas.