10 Y oí una gran voz en el cielo, que decía:
Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo12:10 I.e., el Mesías, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado. 11 Ellos lo vencieron por medio de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte. 12 Por lo cual regocijaos, cielos y los que moráis en ellos. ¡Ay de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con12:12 Lit., teniendo gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo.