6 Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable3:6 O, un deleite a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría3:6 O, hacer a uno sabio, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.
Sentencia por el pecado y promesa de redención
8 Y oyeron al3:8 Lit., la voz del Señor Dios que se paseaba en el huerto al fresco3:8 Lit., aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del Señor Dios entre los árboles del huerto.
15 Y pondré enemistad
entre tú y la mujer,
y entre tu simiente y su simiente;
él te herirá en3:15 O, te aplastará la cabeza,
y tú lo herirás en el calcañar.
19 Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres,
y al polvo volverás.
24 Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.