Juicio de las naciones
1 3:1 En el texto heb., cap. 4:1 Porque he aquí que en aquellos días y en aquel tiempo,
cuando yo restaure el bienestar3:1 O, haga volver a los cautivos de Judá y Jerusalén,
2 reuniré a todas las naciones,
y las haré bajar al valle de Josafat3:2 I.e., el Señor juzga.
Y allí entraré en juicio con ellas
a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel,
a quien ellas esparcieron entre las naciones,
y repartieron mi tierra.
3 También echaron suertes sobre mi pueblo,
cambiaron3:3 Lit., dieron un niño por una ramera,
y vendieron una niña por vino para poder beber.
4 Además, ¿qué tenéis que ver conmigo, Tiro, Sidón y todas las regiones de Filistea? ¿Os queréis vengar de mí? Si de esta manera os vengáis de mí, bien pronto haré volver vuestra venganza sobre vuestra cabeza. 5 Por cuanto habéis tomado mi plata y mi oro, y os habéis llevado mis valiosos3:5 Lit., mejores tesoros a vuestros templos, 6 y habéis vendido los hijos de Judá y Jerusalén a los griegos3:6 Lit., hijos de Javán para alejarlos de su territorio, 7 he aquí, yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y devolveré vuestra venganza sobre vuestra cabeza. 8 También venderé vuestros hijos y vuestras hijas a3:8 Lit., en mano de los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, a una nación lejana —porque el Señorlo ha dicho.
9 Proclamad esto entre las naciones:
Preparaos para3:9 Lit., Consagrad la guerra, despertad a los valientes;
acérquense, suban todos los soldados.
10 Forjad espadas de vuestras rejas de arado
y lanzas de vuestras podaderas;
diga el débil: Fuerte soy.
11 Apresuraos y venid, naciones todas de alrededor,
y reuníos allí.
Haz descender, oh Señor, a tus valientes.
12 Despiértense y suban las naciones
al valle de Josafat3:12 I.e., el Señor juzga,
porque allí me sentaré a juzgar
a todas las naciones de alrededor.
13 Meted la hoz, que la mies está madura;
venid, pisad, que el lagar está lleno;
las tinajas3:13 O, lagares rebosan, porque grande es su maldad.
14 Multitudes, multitudes en el valle de la decisión3:14 I.e., la sentencia de Dios.
Porque cerca está el día del Señor en el valle de la decisión3:14 I.e., la sentencia de Dios.
15 El sol y la luna se oscurecen,
y las estrellas pierden su resplandor.
16 El Señor ruge desde Sión
y desde Jerusalén da su voz,
y tiemblan los cielos y la tierra.
Pero el Señor es refugio para su pueblo
y fortaleza para los hijos de Israel.
17 Entonces sabréis que yo soy el Señor vuestro Dios,
que habito en Sión, mi santo monte.
Y Jerusalén será santa,
y los extranjeros no pasarán más por ella.
Restauración de Judá
18 Y sucederá que en aquel día
los montes destilarán vino dulce,
las colinas manarán leche,
y por todos los arroyos de Judá correrán las aguas;
brotará un manantial de la casa del Señor
y regará el valle de Sitim3:18 O, de las acacias.
19 Egipto será una desolación,
y Edom será un desierto desolado,
por la violencia hecha a3:19 Lit., violencia de los hijos de Judá,
en cuya tierra han derramado sangre inocente.
20 Pero Judá será habitada para siempre,
y Jerusalén por todas las generaciones.
21 Y yo vengaré su sangre, que aún no he vengado,
pues el Señor habita en Sión.