La verdadera dicha
27 Y sucedió que mientras decía estas cosas, una de las mujeres en la multitud alzó su voz y le dijo: ¡Dichosa la matriz11:27 O, el vientre que te concibió11:27 Lit., cargó y los senos que te criaron! 28 Pero Él dijo: Al contrario, dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan.