¿Para quién es la bendición?
27 Mientras Jesús hablaba, llegó una mujer y le gritó:
—¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te amamantó!
28 Pero Jesús le respondió:
—¡Dichosa más bien la gente que escucha el mensaje de Dios, y lo obedece!
Una señal milagrosa
(Mt 12.38-42; Mc 8.12)