Actitud consecuente del creyente
1 Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable12:1 O, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 Y no os adaptéis12:2 O, no os conforméis a este mundo12:2 O, siglo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable12:2 O, agradable y perfecto.
Nuestros deberes cristianos
3 Porque en virtud de la gracia que me ha sido dada, digo a cada uno de12:3 Lit., que está entre vosotros que no piense más alto de sí que lo que debe pensar, sino que piense con buen juicio12:3 O, con cordura, según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.