8 Y sucederá en toda la tierra
—declara el Señor—
que dos partes serán cortadas en ella, y perecerán;
pero la tercera quedará en ella.
9 Y meteré la tercera parte en el fuego,
los refinaré como se refina la plata,
y los probaré como se prueba el oro.
Invocará él mi nombre,
y yo le responderé;
diré: «Él es mi pueblo»,
y él dirá: «El Señor es mi Dios».