2 pastoreen el rebaño de Dios entre ustedes, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero5:2 O por ganancias deshonestas., sino con sincero deseo; 3 tampoco como teniendo señorío sobre los que les han sido confiados5:3 Lit. sobre los repartidos., sino demostrando ser ejemplos del rebaño. 5 Asimismo ustedes, los más jóvenes, estén sujetos a los mayores. Y todos, revístanse de humildad en su trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.
7 echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes.
10 Y después de que hayan sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que los llamó a Su gloria eterna en Cristo, Él mismo los perfeccionará, afirmará, fortalecerá, y establecerá.