Oración de la iglesia
23 Cuando quedaron en libertad, fueron a los suyos y les contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. 24 Al oír ellos esto, unánimes alzaron la voz a Dios y dijeron: «Oh, Señor4:24 O Dueño., Tú eres el que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay,
29 Ahora4:29 O en cuanto lo que sucede ahora., Señor, considera sus amenazas, y permite que Tus siervos hablen Tu palabra con toda confianza, 30 mientras extiendes Tu mano para que se hagan curaciones, señales y prodigios mediante el nombre de Tu santo Siervo Jesús».
31 Después que oraron, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valor.