Los creyentes piden confianza y valor
23 Una vez que fueron puestos en libertad, ellos se fueron con los suyos y les contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24 Al oírlos, todos juntos elevaron sus voces a Dios y dijeron: «Soberano Señor, tú creaste el cielo y la tierra, y el mar y todo lo que hay en ellos;Ex 20.11;Sal 146.6.
29 Ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a estos siervos tuyos anunciar tu palabra sin ningún temor.
30 Extiende también tu mano, y permite que se hagan sanidades y señales y maravillas en el nombre de tu santo Hijo Jesús.»
31 Cuando terminaron de orar, el lugar donde estaban congregados se sacudió, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y anunciaban la palabra de Dios sin ningún temor.