1 Por tanto, dejando las enseñanzas elementales6:1 Lit. la palabra del principio. acerca de Cristo6:1 I.e. el Mesías., avancemos hacia la madurez, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe en Dios, 2 de la enseñanza sobre lavamientos6:2 O bautismos., de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. 3 Y esto haremos, si Dios lo permite.
4 Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y lo exponen a la ignominia pública.
7 Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae6:7 Lit. viene. sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios. 8 Pero si produce espinos y cardos no vale nada, está próxima a ser maldecida6:8 Lit. a una maldición., y termina por ser quemada6:8 Lit. su fin es para quemarse..
Esperanza de cosas mejores
9 Pero en cuanto a ustedes, amados, aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen a la salvación. 10 Porque Dios no es injusto como para olvidarse de la obra de ustedes y del amor que han mostrado hacia Su nombre, habiendo servido, y sirviendo aún, a los santos. 11 Pero deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, 12 a fin de que no sean perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.
La promesa de Dios es segura
13 Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por Él mismo, 14 diciendo: «Ciertamente te bendeciré y ciertamente te multiplicaré». 15 Y así, habiendo esperado con paciencia, Abraham obtuvo la promesa. 16 Porque los hombres juran por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como confirmación es el fin de toda discusión.
17 Por lo cual6:17 O Por tanto. Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de Su propósito, interpuso6:17 O garantizó. un juramento, 18 a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados6:18 Lit. podamos tener un fortísimo consuelo. para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.
19 Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, y que penetra hasta detrás6:19 Lit. dentro. del velo, 20 adonde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Melquisedec, Sumo Sacerdote para siempre.