La gran invitación
37 En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: «Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba7:37 I.e. que siga viniendo a mí y que siga bebiendo..38 El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser7:38 Lit. de su vientre.brotarán ríos de agua viva" ».39 Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía7:39 Otros mss. dicen: porque todavía no se había dado el Espíritu Santo., pues Jesús aún no había sido glorificado.