37 En el último y gran día de la fiesta,Lv. 23.36.Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.Ez. 47.1;Zac. 14.8.39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.
37 El último día del festival, el más importante, Jesús se puso de pie y gritó a la multitud: «¡Todo el que tenga sed puede venir a mí!38 ¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: "De su corazón, brotarán ríos de agua viva"»7:37-38 O «¡Que todo el que tenga sed venga a mí y beba! 38Pues las Escrituras declaran: "Ríos de agua viva brotarán del corazón de todo el que crea en mí"»..39 (Con la expresión «agua viva», se refería al Espíritu, el cual se le daría a todo el que creyera en él; pero el Espíritu aún no había sido dado,7:39 Varios de los manuscritos más antiguos dicen pero aún no había Espíritu; incluso otros dicen pero aún no había Espíritu Santo.porque Jesús todavía no había entrado en su gloria).
37 En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó:
—Si alguno tiene sed, ¡que venga a mí y beba!38 De aquel que cree en mí, como dice7:37-38 que venga … como dice. Alt. que venga a mí! ¡Y que beba 38 el que cree en mí! De él, como dice.la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.
39 Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.
37,38 El último día de la fiesta era el más importante.7.37-38 Durante esta fiesta (cf. 7.2), cada día se llevaba agua desde el estanque de Siloé hasta el templo. Un coro repetía Is 12.3, y luego el sacerdote vertía el agua en tierra. Véase 4.10 n.Aquel día Jesús, puesto de pie, dijo con voz fuerte:
—Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquel correrán ríos de agua viva.7.37-38 Is 55.1; Jn 4.14. Con puntuación diferente, también se puede traducir: Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. 38Como dice la Escritura, del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva. Cf. Sal 78.15-16; 105.41; Pr 18.4; Is 58.11.
39 Con esto, Jesús quería decir que los que creyeran en él recibirían el Espíritu; y es que el Espíritu todavía no estaba,7.39 Todavía no estaba: Algunos mss. dicen todavía no había sido dado.porque Jesús aún no había sido glorificado.7.39 Glorificado: alusión a la muerte y resurrección de Jesús (cf. Jn 12.16,23).
37 En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz: «Si alguien tiene sed, que venga a Mí y beba7:37 I.e. que siga viniendo a mí y que siga bebiendo..38 El que cree en Mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser7:38 Lit. de su vientre.brotarán ríos de agua viva" ».39 Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía7:39 Otros mss. dicen: porque todavía no se había dado el Espíritu Santo., pues Jesús aún no había sido glorificado.
37 Y en el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba7:37 I.e., que siga viniendo a mí y que siga bebiendo.38 El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: «De lo más profundo de su ser7:38 Lit., de su vientrebrotarán ríos de agua viva».39 Pero Él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en Él habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía7:39 Otros mss. dicen: porque todavía no se había dado el Espíritu Santo, pues Jesús aún no había sido glorificado.
37 El último día de la fiesta de las enramadas era el más importante. Ese día, Jesús se puso en pie y dijo con voz fuerte: «El que tenga sed, venga a mí. 38 Ríos de agua viva brotarán del corazón de los que creen en mí. Así lo dice la Biblia.»
39 Al decir esto, Jesús estaba hablando del Espíritu de Dios, que recibirían los que creyeran en él. Porque mientras Jesús no muriera y resucitara, el Espíritu no se haría presente.
37 Mas en el postrer día 7.37 Lv. 23.36.grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: 7.37 Is. 55.1. cp. 4.13,14 y 6.35. Ap. 21.6 y 22.17.Si alguno tiene sed, venga á mí y beba.
38 El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de 7.38 cp. 4.10.agua viva correrán de su vientre.
39 (Y esto dijo del 7.39 cp. 16.7.Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él: 7.39 Hch. 2.4,17,33,38.pues aun no había 7.39 cp. 1.32,33 y 3.5,8,34.venidoel Espíritu Santo; 7.39 cp. 16.7.porque Jesús no estaba aún glorificado.)