8 Y leyeron en el libro de la ley de Dios, interpretándolo y dándole el sentido para que entendieran la lectura.
10 También les dijo: «Vayan, coman de la grasa, beban de lo dulce, y manden raciones a los que no tienen nada preparado; porque este día es santo para nuestro Señor. No se entristezcan, porque la alegría del Señor es la fortaleza de ustedes».