7,8 Después de esto, los siguientes ayudantes de los sacerdotes colaboraron en hacer entender la ley de Dios al pueblo:
Josué,
Baní,
Serebías,
Jamín,
Acub,
Sabtai,
Odías,
Maaseías,
Quelitá,
Azarías,
Jozabad,
Hanán,
Pelaías.
Ellos leían y traducían con claridad el libro para que el pueblo pudiera entender. 10 Esdras también les dijo: «¡Hagan fiesta! Coman de lo mejor, beban vino dulce; inviten a los que no tengan nada preparado. Hoy es un día dedicado a nuestro Dios, así que no se pongan tristes. ¡Alégrense, que Dios les dará fuerzas!»